sábado, 8 de marzo de 2014

Artículos de la revista de Neurología. Volumen 58. El autismo en el primer año y una herramienta para la comprensión lectora FIRST

Artículos interesantes de la revista de Neurología. Volumen 58. Suplemento 1.



Actualmente es posible diagnosticar el autismo con un alto grado de fiabilidad entre los 18 meses y los 2 años. Sin embargo, los primeros síntomas ya están presentes mucho antes del diagnóstico. Ello ha dado pie a que se hayan llevado a cabo múltiples estudios, retrospectivos y prospectivos, orientados a detectar manifestaciones que faciliten un diagnóstico lo más precozmente posible. A partir de estas investigaciones se han podido detectar síntomas cuya aparición se sitúa entre los 6 y 12 meses. Aunque se ha visto que estos síntomas tienen un interés diagnóstico limitado, aportan información muy valiosa para la comprensión del autismo en el marco de los trastornos del neurodesarrollo, en el sentido de destacar un patrón evolutivo que en su inicio es común a diversos trastornos, pero que progresivamente va configurando un fenotipo específico.

[REV NEUROL 2014;58 (Supl. 1):S117-S121] - Fecha de publicación: 24/02/2014



FIRST: Una herramienta para facilitar la comprensión lectora en el trastorno del espectro autista de alto funcionamiento
Introducción. Durante las últimas décadas han surgido numerosas investigaciones que documentan las dificultades de comprensión lectora que muestran las personas con trastorno del espectro autista (TEA), incluidas aquéllas que tienen la inteligencia preservada. Estas dificultades pueden condicionar su trayectoria educativa e incidir de forma directa sobre su inclusión social, autonomía y acceso al mundo laboral. Desarrollo. Este artículo presenta el trabajo elaborado por un equipo multidisciplinar en el marco de un proyecto financiado por la Unión Europea. Es un documento explicativo que pretende justificar las necesidades que tiene la población de personas con TEA de alto funcionamiento para acceder a la información escrita. Es un proyecto que está desarrollando una herramienta informática (Open Book) que no sólo está siendo diseñada ‘para’ personas con TEA, sino que está siendo desarrollada ‘con’ personas con TEA. Conclusión. Tanto la población infantil como la población adulta de personas con TEA muestran dificultades en todos los componentes formales del lenguaje escrito. La herramienta tiene que ser flexible y favorecer su uso individualizado, para dar respuesta a la enorme heterogeneidad de esta población.

[REV NEUROL 2014;58 (Supl. 1):S129-S135] - Fecha de publicación: 24/02/2014