jueves, 24 de septiembre de 2015

EFECTO PIGMALIÓN

Como docentes, nuestra labor principal debe ser la tender una mano e impulsar y no hundir y que nuestro brazo sea un peso en sentido contrario.
Tenemos una responsabilidad ineludible como docentes en cómo hablamos a nuestros alumnos, en cómo los tratamos, porque nuestras palabras tienen un poder más grande de lo que nunca hubiéramos imaginado.

No te pierdas el vídeo.



Pincha sobre la imagen y puedes ver el artículño completo tomado del blog Crea y aprende con Laura.